Me adhiero al texto del «Proyecto de la ley de regulación y difusión de la lengua de signos catalana», para que las personas usuarias puedan ejercer individual y colectivamente los derechos de su ciudadanía.

 
Damos nuestro apoyo al «Proyecto de la ley de regulación y difusión de la lengua de signos catalana» que el Gobierno de la Generalitat de Catalunya ha presentado al Parlamento de Cataluña para su tramitación. El texto de esta ley despliega el artículo 50.6 del Estatuto de Autonomía de 2006 que establece:

“los poderes públicos garantizarán el uso de la lengua de signos catalana y las condiciones que permitan conseguir la igualdad de las personas sordas que opten por esta lengua, que debe ser objeto de enseñanza, protección y respeto”

El proyecto de ley que lo desarrolla reconoce las aspiraciones fundamentales de las personas usuarias de la lengua de signos catalana y de las familias de niños sordos que escogen esta opción para sus hijos. De este modo todos ellos pueden ver reconocidos sus derechos lingüísticos. Este texto legal dignifica y protege una lengua minoritaria y recoge las recomendaciones expresadas sobre este tema por el Parlamento Europeo, el Consejo de Europa y las Naciones Unidas.

Las personas sordas signantes, que son una parte de las personas sordas, son bilingües en las lenguas orales del entorno en que viven y en lengua de signos. El uso y aprendizaje de la LSC se añade al aprendizaje del castellano y del catalán, tal como establecen las legislaciones catalanas y españolas. El acceso a la información y a los servicios públicos para todas las personas sordas debe estar garantizado en el Código de Accesibilidad actualmente también en trámite y que defendemos con la misma firmeza.